La Exposición 

La clasificación de los Insectos.

Uno de los objetivos de la Biología es averiguar las relaciones de parentesco entre los seres vivos, y para ello los agrupa, según su grado de proximidad filogenética (es decir, dependiendo de la mayor o menor relación “genealógica” de cada uno con los demás), en una serie de categorías jerárquicas. Dentro de cada categoría hay varios grupos, y cada uno de ellos se compone de grupos de la categoría inmediatamente inferior.

Categoría Ejemplo
Orden HEMIPTERIA
Suborden HETEROPTERA
Infraorden PENTATOMORPHA
Superfamilia [-oidea] PENTATOMOIDEA
Familia [-idae] PENTATOMIDAE
Subfamilia [-inae] PODOPINAE
Género Graphsoma
Especie lineatum
Subespecie italicum

La categoría de mayor cobertura es el “reino”, y entre los varios “reinos” están, por citar algunos, el “reino” animal (Animalia), el vegetal (Plantae) y el de los hongos (Fungi). Cada “reino” se compone de varios “filos”, y así por ejemplo Animalia incluye, entre otros, el “filo” de los cordados (Chordata), que engloba los vertebrados y grupos relacionados, el “filo” de los moluscos (Mollusca) y el “filo” de los artrópodos (Arthropoda). Por debajo del “filo” la siguiente categoría importante es la “clase”; dentro de los cordados están, por ejemplo, la “clase” de los mamíferos (Mammalia) y la de los reptiles (Reptilia), y en los artrópodos destacan sobre todo la de arañas y escorpiones (Arachnida), las diversas “clases” de crustáceos y la “clase” de los insectos (Insecta).

A partir de la “clase” hay un gran número de niveles que intentan reflejar la complejidad de relaciones de las especies. Centrándonos ya en Insecta, las categorías que se han reflejado a la hora de organizar esta colección son las siguientes:

En la tabla las categorías están ordenadas de mayor a menor nivel, y los ejemplos aparecen con el color de fondo que se ha empleado en las etiquetas de esta colección; entre paréntesis van las terminaciones que llevan los nombres de algunas de estas categorías. Las categorías “infraorden” y “subespecie” sólo se han indicado en la colección en algunos casos, y se han omitido niveles intermedios de uso frecuente en publicaciones científicas, como el subgénero o la tribu.

Habitualmente, al mencionar las especies y subespecies se cita el apellido del zoólogo que les puso nombre, y el año en que lo hizo. Estos datos van entre paréntesis cuando inicialmente se consideró que la especie o subespecie en cuestión pertenecía a un “género” diferente del que se le asocia actualmente. En los trabajos científicos es obligatorio mencionar al menos una vez el autor y año de cada subespecie, especie y género que se mencionen.